Pasar al contenido principal

 

EL ALQUILER SUBE

Este problema mundial ha afectado a muchos países, la demanda aumenta y la oferta escasea, en España el  alquiler ha subido un 30% en estos dos últimos años. 

Según la última encuesta de condiciones de vida, publicada por el INE, en 2018 un 17,5% de la población española vivía de alquiler. Una década antes eran solo un 14,2%. Y en el segmento de edad entre 16 y 29 años, los inquilinos ya son mayoría: un 52,4% (frente a un 36,5% en 2008). Este fenómeno, unido al crecimiento de las rentas en algunas ciudades.

 

Y LOS CONTRATOS A PARTIR DEL 6 DE MARZO CAMBIAN

Los contratos de alquiler de forma habitual sufren cambios regidos por lo establecido en el Real Decreto-ley 7/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler.

Sus cambios más significativos los resumimos acá:

  • Duración de 3 a 5 años

Se amplía de 3 a 5 años el plazo mínimo legal en el que el inquilino puede permanecer en la vivienda, siempre que el casero sea una persona física. En el caso de las personas jurídicas, la duración de los alquileres se eleva a siete años.

  • Prórrogas 

Se aumenta el plazo de prórroga tácita de 1 a 3 años: cuando el nuevo contrato se extinga, este se podrá alargar un mínimo de tres años.

  • Limitación de subidas del IPC

Durante la vigencia de un mismo contrato, el propietario no podrá subir el alquiler al año más de lo que suba en ese año el Índice de Precios al Consumo (IPC). Hasta ahora, propietario e inquilino podrán pactar en el contrato el tipo de subidas que se aplicarían a la renta durante los años de vigencia del mismo.

  • Límite de Fianzas

El arrendatario solo deberá pagar un máximo de dos mensualidades antes de entrar a vivir en su nueva vivienda. 

  • Garantías adicionales

El plazo de pre aviso para que una de las dos partes pueda romper el contrato de alquiler se amplía. El casero deberá informar al inquilino con cuatro meses de antelación, mientras que el inquilino deberá avisar al casero con cuatro meses.

Además para el propietario, las causas de necesidad que alegue para recuperar la vivienda alquilada deberán constar en el contrato de arrendamiento. Especificando, llegado el momento, cuál de esas causas es la alegada para recuperar la vivienda.

  • Pagos a Inmobiliarias

 Entra en vigor para rebajar la carga económica para los inquilinos cuando firman un nuevo contrato es el traspaso de los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato. Unos gastos que desde este miércoles correrán a cargo del arrendador, cuando esta sea una persona jurídica, salvo aquellos gastos en los que se haya incurrido por iniciativa directa del arrendatario.

  • Incentivos fiscales

Se elimina la obligación de repercutir en el IBI al arrendatario en el alquiler social de vivienda. De la misma manera, los ayuntamientos con superávit podrán destinar la tasa a promover su parque de vivienda pública.

Impuesto de actos jurídicos documentados

Si el arrendamiento de la vivienda es para uso estable y permanente, el impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados queda exento. Así se reducen las cargas fiscales, aunque en contratos entre particulares muchas personas no las pagaban

  • Alquiler Turístico

La norma excluye los alquileres turísticos de la LAU, al tratarse de una actividad económica, y en lo que respecta a la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), si los vecinos logran una mayoría cualificada de 3/5 partes de la comunidad, podrán limitar las viviendas de uso turístico —hasta ahora se necesitaba unanimidad— o asignarles mayores gastos comunes.

Además de estas medidas mencionadas, hay un compromiso explícito de crear un sistema estatal de índices de referencia de los precios del alquiler. El plazo para elaborarlo es de 8 meses y será el Ministerio de Fomento quien lo coordine.

¿QUIERES CONOCER LOS CAMBIOS QUE TE AFECTAN A TÍ? suscríbete a nuestro blog.

 


Fuentes: El país, Vanguardia, Confidencial, BBVA, OCU