La cláusula Rebus sic stantibus que esta ganando popularidad en el sector inmobiliario | APIAL Pasar al contenido principal

En cualquier momento de la vida del ser humano, debemos comprometernos ante otro u otra institución y formalizar un acuerdo por medio de un contrato, ya sea laboral, financiero, comercial y mucho más importante cuando adquirimos una vivienda o inmueble para inversión. Como asesores inmobiliarios creemos que la mejor vía de entablar una relación con los clientes es la transparencia e intercambio de información que hace parte de la profesión de un agente inmobiliario. Queremos presentarte un resumen educacional de las nociones básicas y consejos muy importantes a la hora de firmar para la mayor compra de sus vidas.

 

¿Sabías que es la cláusula rebus sic stantibus?

No necesitáis ser un abogado para conocer esta cláusula sumamente importante, ya que la academia real española la reconoce como Rebus sic stantibus es una expresión latina que puede traducirse como "estando así las cosas", el cual hace referencia a un principio de Derecho en virtud del cual se entiende que las estipulaciones establecidas en los contratos tienen en cuenta las circunstancias concurrentes en el momento de su celebración, es decir; cualquier alteración sustancial de estas circunstancias puede dar lugar a la modificación de aquellas estipulaciones.

Este es solo el inicio de la popularidad de esta cláusula ya existente, pero a medida que las consecuencias de la pandemia surjan tendremos que evocar y conocer perfectamente el significado de ella y la aplicación contractual que en la doctrina jurisprudencial

Quiero referirme concretamente en el ámbito contractual a la entrada de la cláusula “rebus sic stantibus”, que será  fruto del radical cambio producido por la irrupción de la pandemia, el estado de alarma decretado entre los meses de marzo y mayo, y la dramática situación de crisis económica derivada de dicha situación, afectando el ámbito de los contratos de diverso tipo, desde arrendamientos hasta contratos de financiación, garantías, cualquier tipo que tenga validez jurídica 

 

Cambios en contratos después del COVID-19

Alberto Suarez Tremos asociado senior de DJV abogados, nos explica que se basa, muy resumidamente y de forma esencial, en el acaecimiento de una alteración sobrevenida en las circunstancias respecto a aquellas en las que el contrato se suscribió, de tal relevancia que haya determinado un desequilibrio en las prestaciones establecidas entre las partes que resulte claramente gravoso o perjudicial para una parte, haciéndole soportar las consecuencias de un riesgo, no atribuido ni atribuible en el contrato, ni expresamente ni por su naturaleza, a ninguna de las partes. Y ello porque, sin duda alguna, la actual pandemia y todo lo que ha supuesto la misma han significado claramente tal alteración circunstancial, en absoluto prevista ni previsible y que ha provocado en muchos casos ese desequilibrio prestacional desmedido o exorbitante, que requiere de la adaptación del contrato al nuevo escenario.

Fuente: El pais
 

Vamos directamente al sector inmobiliario

Idealista lo describe como 

“Rebus sic stantibus”, la cláusula que puede liberar al que impaga el alquiler o la compra de casa.

En una situación normal, en caso de incumplimiento, la parte incumplidora será responsable y sufrirá penalizaciones o deberá indemnizar económicamente a la parte cumplidora, tal y como recuerda Carmen Giménez, abogada titular del despacho G&G Abogados.

 el Código Civil recoge la excepción de que, en caso de incumplimiento, nadie responderá de aquellos sucesos que no hayan podido preverse o que, previstos, sean inevitables. Y es el caso de la pandemia del coronavirus. Esto significa que “se prevé la exoneración de responsabilidad cuando el incumplimiento provenga de un acontecimiento imprevisible o inevitable por alguna de las partes. Es lo que se denomina vulgarmente como fuerza mayor o caso fortuito, de manera que, el contratante que no ha podido cumplir, si es debido a hechos que no pudo prever o que, habiendo previsto, no pudo impedir, no tendrá por qué aplicársele penalización o indemnización alguna, salvo que dichas circunstancias hayan sido previstas dentro del propio contrato en virtud del principio de libertad de pactos entre las partes; por lo que siempre habrá de ser analizado cada caso individualmente”, señala Carmen Giménez.

Qué supone esta cláusula

La cláusula “rebus” conlleva  que un cambio totalmente imprevisible en las circunstancias puede llevar a la modificación o extinción de las obligaciones, y para que se aplique se exigen los mismos requisitos (total imprevisibilidad) que en la fuerza mayor.

Como señala el Tribunal Supremo, de lo que se trata es de “flexibilizar” la regla “pacta sunt servanda”, o la obligatoriedad del cumplimiento de los contratos, no necesariamente de extinguir los mismos”, señala Giménez.

Así pues, el efecto de esta cláusula debería de ser la modificación del contrato para reequilibrar derechos y obligaciones de las partes. Y en caso de imposibilidad total del cumplimiento del contrato firmado, deberá resolverse sin indemnización alguna a favor de ninguna de las partes.

“No será lo mismo los efectos que se produzcan en una persona que como consecuencia de la crisis sanitaria ha quedado en el desempleo, y por tanto en la incerteza de su economía a medio o largo plazo, que otra que ha resultado afectada por un ERTE, y que volverá a idénticas condiciones laborales que las que tenía anteriormente, una vez se vuelva a la normalidad”, sentencia Carmen Giménez.

Fuente: Idealista